viernes, 10 de abril de 2015

El baile agarrado como terapia contra el desamor

Cuando hace un rato he oído la canción "Dance Me To The End Of Love" estaba en casa sola y sin arreglar; pero como la imaginación lo puede todo, me he puesto a bailar contigo. Ataviada con un modelo años cuarenta y mis tacones de aguja, he rodeado tu cuello con mis brazos, y al sentir tus manos en mi talle, te he reconocido enseguida.
Durante la danza, y teniendo la voz de Leonard Cohen como catalizador, me he percatado de que la atracción física entre nosotros permanece intacta; de que es factible trocar los agravios y el desdén producto de tantos años de convivencia en cariño y en ternura; y de que a poco que nos lo propongamos podemos reconducir nuestra maltrecha relación.

No hay comentarios: