viernes, 4 de julio de 2014

Hacer gimnasia


Mi conexión con la gimnasia viene de antiguo. Exactamente de cuando era adolescente. En esa época lo pasé muy mal, y si no hubiera sido por lo que me fortalecía practicarla…

Al principio los ejercicios eran sencillos y de corta duración. Después, poco a poco, fui soltándome. Como mi pompis no paraba de crecer y tenía tendencia a desparramarse, hice con ahínco un ejercicio que consistía en ponerse de rodillas e ir sentándose alternativamente a un lado y a otro. También los hice a propósito para afinar la cintura; y para andar erguida. Con estos últimos creo que me pasé de rosca, porque ahora hay quien dice que voy más derecha que un sable.

No hay comentarios: