martes, 23 de diciembre de 2008
Con los cinco sentidos
En mi pueblo, para aconsejar a alguien que lleve cuidado o que preste atención en cualquier asunto, se le dice que vaya con los cinco sentidos. Interiorizar lo que literalmente dice esta locución nos sería muy útil a todos para prevenir accidentes; también a los que van por la calle con los auriculares puestos, porque ¿no se dan cuenta de que si se abstraen con la música del reproductor de audio y meten el pie en la calzada, por donde viene un coche a toda pastilla, será el bocinazo (que no podrán oír) de éste el que les salvará de ser atropellados? Esta situación no es comparable con la de aquellos que tienen déficit auditivo o visual, pues éstos, conscientes de sus carencias, suelen circular con la máxima cautela. Añadir que deberíamos considerar que, cada vez que cruzamos la calzada con el semáforo en rojo delante de un niño, desbaratamos la enseñanza de sus padres al respecto.
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