domingo, 11 de enero de 2009

¡Viva el consumo!

Rebosantes de espiritualidad hemos acabado “la Navidad” y nos hemos adentrado en “las Rebajas”. Éstas, indefectiblemente, nos llevarán al “Día de los Enamorados”, para luego empalmar con el “Día del Padre”, “Día de la Madre”,..., y así sucesivamente hasta llegar otra vez a “la Navidad”.
Teniendo en cuenta que nuestras vidas están regidas cada vez más por las multinacionales; que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo libre en esos templos del saber, el recogimiento y la reflexión que son los centros comerciales; y que la doctrina imperante establece como fin supremo del hombre en esta vida el consumir a porrillo, ¿por qué oficialmente se sigue manteniendo la división del año en estaciones y meses cuando a la luz de los hechos sería más adecuado hacerlo en campañas comerciales?

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