sábado, 27 de octubre de 2012
Tercera carta: La aljofifa de la Oliva
¡Hola prima!
El Tomás, el hijo de la Mostrenca se ha casado con una muchacha de Cádiz que se llama Oliva. La conoció cuando hizo la mili en San Fernando y han sido novios seis años. Como se han venido a vivir a la casa de enfrente, hemos entablado amistad, así que voy a decirte algunas cosas de la gaditana: es muy apañada, y con el mismo arte que hace bolillos enjalbega la fachada; su especialidad culinaria es el atún encebollado; se ha hecho ella todo el ajuar; y ha estado dos veces en Tánger. También te diré que su habla es diferente de la nuestra; y no me refiero sólo al acento y al ceceo, sino a las palabras que usa. Ella, por ejemplo, a fregar el suelo lo llama aljofifar, y a la bayeta aljofifa; a la comida le dice almuerzo; y nunca dice vosotros sino ustedes. Lo que sí hace igual que los de aquí es comerse las letras al hablar. Y por último, como supongo que su nombre te resultará tan chocante como me resultó a mí, te aclaro que se lo pusieron porque en su pueblo la Virgen de la Oliva es la más venerada.
Ya te contaré más cosas.
¡Un abrazo!
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