miércoles, 2 de septiembre de 2015

Horteras y chabacanos


Esta noche he tenido una pesadilla horrible. He soñado que sufríamos una plaga de chabacanería y de vulgaridad, y que acabábamos todos contaminados.
En mi fantasía, los aquejados de este mal pululaban por doquier manifestándose oralmente y por escrito; y los limpios de corazón se sentían humillados y afligidos.
Al principio, estos últimos se valían de la grandeza del arte y de la naturaleza para contrarrestar los efectos letales de este mal; pero pronto no fue suficiente, porque aumentó la virulencia y el número de afectados.
En el zénit de mi pesadilla todos estábamos tocados por esta alteración; y lo peor de todo es que no nos percatábamos de ello.
Me puse a gritar, y mi angustia era tan grande que necesité escuchar “Tosca” y leer unos párrafos de “El enamorado de la Osa Mayor” para comprender que no me habían aniquilado el espíritu.


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